miércoles, 19 de agosto de 2009

Monólogos suspendidos V

Las verdaderas historias se escriben en el aire, donde vuelen y dejen volar sin pesar entre las manos.

Se trazan pequeños sueños imberbes que, aun cuando hayamos perdido su calor, nos recuerden que algún día fuimos soñadores...

SOÑADORES

aquellos a quien alguien dio la capacidad de amar lo que no ama y de las verdades que más duelen, las que son sinceras, las verdades que nos abren de uno a otro sin parar a respirar un único segundo

Las verdaderas historias no se escriben, se degustan, como si tras su vuelo hubieran venido a caer en una copa de whisky, de esas tan grandes que cabemos nosotros cuando se entristece el tiempo...

TIEMPO

Siempre mal utilizado, para mañana dejaremos lo que no hicimos ayer y lo que hoy hagamos no servirá de nada, porque será tarde. Sentirnos amenzados es un don natural e intrínseco al hombre, por qué nos asombramos siempre que perdemos algo... Todo lo que tenemos estuvo alguna vez perdido y volverá a estarlo.

Las verdaderas historias se escriben con lápiz, como un buen comentario al mejor poema que alguna vez hicieron los bárbaros, aquellos que se atrevieron a mirar al sol directamente, a unirse a una mecha y derretirse sin sufrir mucho. Nunca dos caminos fueron trazados por la misma senda, porque no serían dos, sería uno.

UNO

La única medida numeral que al final queda, por mucho que nos hagamos infranqueables al derribo, a la pérdida y la solitaria muerte, el final de cada uno nunca será primera persona del plural.

Las verdaderas historias... quién las conoce, quién las recita o las canta, quién las sufre, las disfruta, quién las rechaza, quién las ama, quién insiste...

Quien las escribe

sábado, 8 de agosto de 2009

Abstinencia

ESTO --> http://es.noticias.yahoo.com/9/20090807/tsc-no-beses-no-des-la-mano-di-hola-reco-1c5b110.html

Es lo que me he encontrado según he encendido el ordenador por la mañana.

NO BESES, NO DES LA MANO, DI HOLA

Aún alucinando con el desparpajo de algunos elementos QUE SON MÉDICOS!!! no he podido evitar pasarme un rato con el personal inquisitorial que habita este nuestro país (y otros, no lo dudemos nunca).

Pero vamos a ver, doctora Juliana Fariña, de qué manzano se cayó usted cuando pensó ese slogan, y a qué fosa cayó para ocurrírsele pancartearlo (en verde "como símbolo de la esperanza"). Nada más y nada menos que 30 metros de pancarta, para INSINUAR que "afortunada o desafortunadamente" somos muy propensos "a tocarnos y besarnos, incluso con las personas apenas conocidas, y a acudir a aglomeraciones".

Después de cometer la des-FACHA-tez de igualar la gripe A con el virus del sida, la señora de las perlas bucales dice que, la medida más normal, lavarse las manos asiduamente, es más complicado que saludarse diciendo hola.

Yo no soy médico, eso está clarísimo, pero tampoco quiero tener como presidenta del Colegio de Médicos de Madrid a esta energúmena sin tapujos que nos quiere devolver a la época en que ver un bikini en la playa era signo de prostitución alarmante y ofensiva, pasear de la mano era una clara demostración de que querías se apaleado por el guardia de turno, y no digo nada de la persecución a los homosexuales...

Qué clase de personaje es éste, que cada día está más extendido, que nos exige una cata ¿moral? para evitar una enfermedad. No deja de sorprenderme que aún haya gente que quiera utilizar los desastres en favor de sus ideologías. Me importa más bien poco, pero imagino que esta muy señora mía, entre tanto puesto de alto cargo (porque además de presi de medi, es jefa de AP en el hospital San Carlos de Madrid), no tenga momento alguno para los arrumacos con su pareja.

Ni creo que los españoles besemos mucho (porque no todos los españoles dan besos cuando saludan, además, comparémonos con los franceses), ni creo que seamos unos tocones, ni creo que seamos dados a las aglomeraciones, yo diría (aunque suene a "Pero Grullo") más bien que las aglomeraciones son dadas a nosotros, es algo que no podemos evitar cuando hay más gente en el mundo que NOSOTROS SOLOS.

Y es algo que a esta simpática médico se le ha olvidado: mantener la boca cerrada para que no entren moscas, o algún virus de la gripe A.


AÚN SIGO ALUCINANDO, SEÑORAS Y CABALLEROS, EL SIGLO XXI AÚN ESTÁ POR LLEGAR

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