lunes, 31 de marzo de 2008

Catarsis

Una catarsis o experiencia catártica, es una experiencia interior purificadora provocada por un estímulo externo. Proviene del término griego Κάθαρσις, katarsis o katharsis que significa purga o purificación. (By Wikipedia)

Pocas cosas en el mundo producen este efecto en nosotros... Supongo que vivimos buscándolas, que en sí es pasajera la catarsis. Parece que de poco o nada nos sirve cuando no está y sin embargo cuando se presenta el mundo se para por un momento, ojalá fuera eterno.

La ciencia nos dice que la risa o el llanto son catárticos. Quisiera hacer una lista con aquellas cosas que purifican, pero no sé qué poner en ella...

- Escribir. Escribir tiene un efecto catártico, no conozco a nadie que escriba para sufrir más sino todo lo contrario.
- Amar. Claro que depende de a quién y cómo.

Y ya está. Todo lo demás es pura burocracia para llegar a lo que importa, a lo que verdaderamente nos vuelve hombres, de sentido y de sensibilidad. La careta que nos da la vida, se nos va volando cuando tenemos este tipo de cosas. Nos afanamos en escondernos del mundo y de nosotros mismos y sin embargo queremos que alguien o algo nos haga vulnerables sin herirnos. Queremos sentir, pero no queremos dolor.

Pero sin dolor, no hay catarsis...

domingo, 30 de marzo de 2008

El amor perjudica seriamente la salud

¿Las razones? No hay razones, quién necesita razones cuando tienes...
La versión que más me gusta la cantan Antonio Banderas y Ana Belén, pero como los videos que hay no son nada interesantes, dejo éste con Pasión Vega que también pone la carne de gallina.

sábado, 29 de marzo de 2008

No quiero volverme esclavo de mis palabras...

Y pensaba... Mira qué es difícil evitar las situaciones incómodas. Hay veces que es mejor callarse lo que a uno se le escapa de la boca:

- ¡Qué miras! ¿Acaso estoy pecando?


Odio el séquito de ojos envidiosos y buscadores-de-oportunidades-para-meter-el-dedo-en-el-ojo-ajeno (precisamente), normalmente van acompañados de cuerpo endebles de mujeres (o proyectos de...) que a su vez acompañan a otro personaje, femenino o masculino, que quién sabe probablemente no tenga las mismas intenciones que los dichosos ojos.

Y te sientes verdaderamente observado, peor que si estuvieras dando el discurso de entrada a la Real Academia de la Lengua (quién pudiera, por otro lado).

Pero claro, luego piensas "Mejor callarse, no vaya a ser que digan aquello de: yo no estaba pensando eso, -o también- no eres tan importante como para que yo piense eso". VUESTROS OJOS OS DELATAN PEQUEÑAS BRUJILLAS.
Ayy... Y no queda más remedio que aguantar esas miradas que llegan desde medio metro de distancia y rezar porque aparezca un salvavidas, en su defecto, un conocido, o un DINOSAURIO, o... algo así. Y se coma a las pequeñas observadoras de mente limitada.

ES MEJOR CALLARSE, ESPERAR AL DINOSAURIO, PROCURAR QUE LLEGUE PRONTO.

viernes, 21 de marzo de 2008

La palabra olvidada. SE BUSCA.

¿Qué tal? Esta entrada no tiene nada de "literaria" o de "interesante" pero mi ego y mi sentido común me dicen que aproveche para poner aquí publicidad de mi otra página ahora que lo necesita.


Y la publicidad se basa en que busco gente con ganas e interesada en la cultura para aportar dinamismo y un plus de interés a La palabra olvidada, mi blog sobre literatura.
Si sabéis de alguien o a vosotros mismos os interesa, entrad aquí.


En la sección noticias encontraréis un poco de información, y en el siguiente e-mail más si estáis interesados: lapalabraolvidada@yahoo.es


MUCHAS GRACIAS

miércoles, 19 de marzo de 2008

lunes, 17 de marzo de 2008

Quiero destruir



Poco a poco construimos muros entre nosotros. Me basta echar un ojo por la ventana de mi habitación y ver que, donde antes había unos barrotes sin importancia están haciendo un murete. Y es curioso porque yo misma contradigo lo que pienso con lo que sale de mis labios, soy la primera en decir: a ver cuando lo acaban.
Sin embargo yo no quiero que se acabe ese muro, porque querrá decir que han construido una barrera, que sí, vale, es una barrera entre mis vecinos y yo, pero una barrera al fin y al cabo.

Yo no sé si cada vez que nos juntamos en la cama con aquellas personas a las que amamos en realidad lo hacemos para construir nuestros propios muros. Unimos fuerzas para conseguir que una barrera nos separe algún día, no sé si esto es así, aunque sea a veces.

Otras veces es probable que uno construya y el otro derrumbe, y éste es el único caso donde no se cumple aquello de que se tarda menos en destruir que en construir; curiosamente el que quiere descomponer esos muros que separan es el que no consigue aunar las fuerzas necesarias para, día tras día, echar abajo las piedras de una frontera que parece crecer a la velocidad de la luz. ¿Acaso el que construye emplea tiempo extra en acabar su faena?

No me gustan las barreras físicas, pero mucho menos las psíquicas, dentro de las que se encuentran las sentimentales. Me gusta querer, envolver a besos y/o a versos a la gente que me importa. Y realmente me duele ver que cada día los muros son más altos.

viernes, 14 de marzo de 2008

Que la distancia es el olvido...

Como reza la canción de Guaraná... "que la distancia es el olvido, yo solo quiero estar contigo".

Y tampoco es que tenga mucha más explicación, más que esta canción que nos dice a todos algo. Porque todos hemos vivido "esa noche". Además, no quiero ponerle más palabras, que la canción en este caso, lo explica todo.


sábado, 8 de marzo de 2008

Transiciones o De los momentos que olvidamos I

Ayer noche leía en El cielo raso de Álvaro Pombo:


(...) Bésame con los besos de tus labios míos pronunciando mi nombre al mismo tiempo. (...)




Y en eso se me fue la lectura, al cabo de dos páginas más tuve que dejar de leer. Porque hay momentos en los que parece que todo concluye igual. Yo no sé si os ha ocurrido alguna vez, pero a mí me da la sensación de que a veces vivo lo que leo, escucho o veo y al revés, leo, escucho o veo lo que he vivido.


Y esta frase, como tantas otras que voy encontrando en los libros que pasan por mis manos, llega en el momento justo. Porque ciertamente hay veces en que no necesitas más que lo que reza esa línea de Pombo.


También me ocurre que ayer desperté contenta y que una serie de circunstancias me llevaron a terminar el día con una inmensa sensación de impotencia. Y pienso en todo a la vez y me resulta nada. Y se me pasa por la cabeza terminar con lo difícil y buscar lo fácil, y es sin embargo lo fácil lo que te lleva a lo difícil.


Ya sé que esto no tiene ni pies ni cabeza, pero hay momentos que olvidamos que en realidad son la raíz de miles de recuerdos.

jueves, 6 de marzo de 2008

Y después...

Va a hacer casi un mes que por aquí no pasan ni los buitres a comerse la carroña que pueda quedar del post anterior. Lo sé, ya toca, y a ello vengo.

6-M, a tres días de las COÑO elecciones estoy ya hasta las narices de oir a los jóvenes decir que "para una España mejor" votes al PP. No lo estoy menos de los que dicen: no, si votaré al PSOE para que no salga el PP.

Pero en fin, es un tema en el que ya me he cansado de entrar... Mi jornada de reflexión empieza ya.

Con respecto a lo demás... La vida va pasando, tengo ya mis notas y me han quedado 2 para septiembre, dos de siete, así que ni tan mal.

---------------

Y ésta, digamos que era la parte autobiográfica. Os dejo a continuación un texto que he colocado en mi fotolog.


No concibo la vida sin la muerte, tampoco es que me importe ahora si morir es sólo nacer de nuevo o simplemente acabar lo inacabable e inacabado. Sin embargo tengo ese miedo que iguala a los poetas, lo llaman miedo a la muerte, pero yo voy más allá, yo creo que el miedo no lo es tanto a morir como a morir sin haber hecho ciertas cosas, por eso la muerte nos asusta, porque nunca habremos terminado de hacer todo cuanto queremos.


Yo ahora quiero pocas cosas, porque tengo la esperanza de que mi muerte está aún lejos. Aún así siento que aunque me acerque a la muerte, esas pocas cosas que ahora quiero seguiré queriéndolas siempre y teniéndolas nunca. Te quiero a ti y tú a la palabra, la belleza que se esconde tras un silencio. Te quiero a ti y tú ¿a quién? Todavía desconozco qué llena tu miedo más que la muerte.


Aunque suene fatalista, yo sé que cada día voy muriendo, vamos muriendo todos. Y, en el estado en que están las cosas y en el que estoy yo, a veces tengo miedo de morir antes de que mueran mis deseos.


Ojalá muriesen mis miedos antes de morir tú. Día a día, hasta el final, viviré con miedo a perderte, a no tenerte jamás.

Relacionados

Related Posts with Thumbnails